La evolución de las lenguas es un
tema complejo, pues suele comprender cambios en sonido, gramática,
léxico y uso sociocultural. Entre las fuerzas socioculturales que promueven la
modificación del lenguaje está el contacto con comunidades de diferente origen,
la influencia de lenguas con un dominio tecnológico o cultural, el cambio
generacional, entre otros.
Los cambios en las lenguas pueden
suceder de manera lenta, debido a la resistencia de la comunidad,
o en ocasiones de manera rápida mediante nuevos procesos de globalización
cultural promovida por el radio, la televisión, el internet, las redes sociales
digitales, etcétera.
Debido a nuestra cercanía con Estados Unidos, un país de habla inglesa, nuestro lenguaje sufre la incorporación de palabras o frases de uso cotidiano que eventualmente se integran, con cierta resistencia, a nuestro idioma. A estas palabras o frases incorporadas al español las conocemos como “anglicismos”.
Estos anglicismos entran al español por la influencia tecnológica, cultural, económica y mediática. Con el tiempo, muchos de estos anglicismos se normalizan o son sustituidos por equivalentes en español, sin embargo, otros persisten por su arraigo en áreas específicas.
En la industria vitivinícola he
notado la introducción de palabras del inglés y francés (principalmente)
que se usan muchas veces para aparentar un encanto sensual, elegancia,
atractivo o fascinación (¡iba a utilizar la palabra glamour!). Ahora,
muchos de los productores de vino se presentan como ¡winemakers!, y los
productores de uva como ¡grape growers!
No soy lingüista ni me “desgarro las
vestiduras” por defender el idioma español, sin embargo, creo que nuestro
idioma es extremadamente rico y que cuenta con palabras o expresiones que
describen más clara, detallada y románticamente las actividades
asociadas a la vitivinicultura.
Es indudable que existe una gran
cantidad de palabras que son difíciles (o imposibles) de traducir al español
debido a que son palabras nuevas en el léxico mundial y que han llegado
literales a nuestro idioma. Algunos ejemplos de estas palabras son wifi,
internet, software, hardware, email, etcétera.
Sin embargo, hay muchas palabras que se han incorporado del inglés o francés
que, desde mi punto de vista, se escucharían mejor, se
entenderían mejor y expresarían en un mejor contexto lo que se quiere
transmitir en español.
Se me hace extraño (o un poco hipócrita) hacer estas reflexiones relativas al lenguaje cuando yo he vivido toda mi vida en una ciudad fronteriza (Ensenada, BC) con los Estados Unidos, y desde chico he incorporado y utilizado una gran cantidad de anglicismos (nosotros los llamamos ensenadismos). Algunos ejemplos que utilizamos comúnmente en Ensenada son Washa o guasha para referirnos a una rondana (del inglés washer); washa o guasha en vez de ver u observar (del
inglés to watch); mapeador o mapear que significa trapeador o trapear (del inglés mop); dompe para referirnos a un camión de volteo (del inglés dump truck), raite que significa “pedir un aventón” (del inglés ride), y así muchas más como wini, bloque (de cemento), bloquear, breca, parquear, rampear, pushar, ponchar, desponchar, etcétera.
En español, la RAE y Academias de la Lengua
publican guías sobre qué anglicismos aceptar, adaptar o evitar. Hay algunos que
serán difíciles de cambiar debido a son difíciles de traducir, y otros
ya tienen amplia aceptación. Algunos ejemplos son terroir (terruño), sommelier
(sumiller), croissant (cuernito), smoothie (¿batido?), brunch
(¿almuerzo?), etcétera. Sin embargo, hay debates sobre la
necesidad de adoptar estos u otros anglicismos.
En la industria del vino, hay palabras como vinicultor, viticultor o vitivinicultor que comúnmente se sustituyen por winemaker y grape grower. Estas palabras en español tienen una historia muy larga y que expresan de mejor manera la actividad de producir un vino o cultivar la uva. La palabra “Vinicultor” está formada con las raíces latinas vinum (vino), colere (cultivar) y el sufijo -tor (agente, el que hace la acción). ¡La palabra “Vitivinicultor” combina la acción de
cultivar la vid y producir el vino de una manera especial que difícilmente se sustituye con el término winemaker and grape grower”! La palabra “vitivinicultor”, desde mi perspectiva, evoca o describe actividades de campo, de poda, de sol, de lluvia y de bodega de una manera mucho más precisa y romántica que los anglicismos utilizados en la actualidad.
Conservar el español en la vitivinicultura va
más allá de un mero purismo lingüístico: es un acto esencial para
salvaguardar la identidad y el arraigo de nuestras zonas productoras.
Resulta profundamente paradójico presenciar los acalorados debates de los
productores en Baja California, quienes defienden con garras y dientes la
necesidad de proteger la esencia y autenticidad del vino mexicano, mientras
caen en una flagrante contradicción cultural. Exigen respeto a su origen,
pero son los primeros en erosionarlo al referirse a su propio estado
simplemente como "Baja" —un anglicismo e imposición
geopolítica heredada del turismo estadounidense— y al presentarse con orgullo
como winemakers en lugar de enólogos o vinicultores. Es
imposible forjar una identidad sólida si nos desconectamos de nuestras raíces
históricas y culturales. Intentar que nuestro vino represente con orgullo a su
tierra, al mismo tiempo que olvidamos el vocabulario tradicional del oficio, es
una contradicción que termina por destruir lo que buscamos proteger. A continuación,
ejemplifico algunos anglicismos que se usan muy comúnmente en la industria
vitivinícola y que creo que deberían ser desterrados.
Appellation: Denominación de origen, zona productora.
Baja: Baja California (¡por favor!)
Blend: Mezcla o ensamblaje
Estate wine: Vino de finca
Expertise: Experiencia, pericia, persona con experiencia
Grape grower:
Viticultor
Marketing: Mercadotecnia
Merchandise: Mercancías
Masterclass: Clase magistral (utilizada en exceso ¡ahora hasta una opinión es una masterclass!)
Oaky. Amaderado
Premium. Alta gama
Quality control. Control de calidad
Racking/Rack: Trasiego o trasegado
Single vineyard. Vino de un viñedo
Stainless
Steel: Acero inoxidable
Tasting:
Degustación
Vintner: Vinicultor
Wine bar: Sala de degustación, bar
Wine club: Club de vinos
Wine list: Carta de vinos, lista de vinos
Winemaker: Vinicultor, enólogo
Estos otros anglicismos son
menos comunes, pero los he oído en algunas wine tastings o en una masterclass
impartidas por algunos winemakers.
Barrel aging: Crianza en barrica.
Cellar master/cellarman: maestro de bodega
Cuvée: Ensamblaje
Fining: Clarificación
Finish/aftertaste: Final/posgusto
Fruit-forward: Afrutado
Harvest/harvest season: Vendimia/época o temporada de cosecha.
Label: Etiqueta, marca
Oak: Roble
Sensory panel: Panel sensorial o panel de degustación
Skin contact: Maceración
Vintage: Añada
Yield: Rendimiento
¡Espero que nunca lleguemos a esto! Sin
embargo, a veces siento que vamos para allá… It’s up to you!
Wild
Family Wines: Vinos de la Baja
¡Bienvenidos al sabor en la Baja! Les
presentamos nuestra más reciente creación de la casa. Este Cabernet sauvignon premium
es un auténtico Estate wine. Al ser un Single vineyard wine,
expresa la pureza absoluta y la identidad de nuestra tierra. El milagro
comienza en el campo, donde nuestro apasionado Grape grower, Chuy
Rsjsjsjs, aporta todo su expertise para el cuidado de las vides, manteniendo
un quality control en todo el procesos de cultivo.
En la bodega, el relevo lo toma nuestro winemaker,
Pedrito Rsjsjsjs. Tras una fermentación meticulosa en stainless steel tanks,
Pedrito supervisa personalmente el wine racking hacia las barricas de
roble, un proceso que le otorga a este caldo ese perfil maduro, pero con un after-taste
ligeramente oaky. Al final, se diseñó un blend secreto que
equilibra la potencia y elegancia.
Visítanos en nuestro moderno wine bar (pet
friendly) para vivir un wine tasting inolvidable guiado por expertos
Sommeliers. Si quieres asegurar tus botellas y ver este nombre brillando en tu wine
list privada, te invitamos a formar parte de nuestro exclusivo wine club.
Según nuestro departamento de marketing, este vino no es solo una bebida, es una experiencia. ¡Ah! Y antes de irte, no olvides pasar por la recepción para adquirir el merchandise oficial de la bodega (disponemos de gorras y sacacorchos grabados).
Mi agradecimiento a Rafa Ibarra por la revisión de versiones iniciales de este documento.



