lunes, 11 de mayo de 2026

Estrategias Avanzadas en la Protección del Viñedo: La Nanotecnología Verde como Frontera en el Control de Patógenos Fúngicos

 




El cultivo de la vid (Vitis vinifera) representa una parte importante de la historia agrícola, económica y cultural de la humanidad. Desde las civilizaciones mediterráneas antiguas hasta las modernos proyectos vitivinícolas de México y otras partes del mundo, la producción de uva ha sido un motor de desarrollo que actualmente abarca más de 7,4 millones de hectáreas (1). Sin embargo, esta planta constantemente se enfrenta a enemigos microscópicos devastadores: los hongos fitopatógenos (que causan enfermedades a las plantas). Se estima que patógenos como Botrytis cinerea causan pérdidas anuales superiores a los 100 mil millones de dólares globales (pulsa aquí), afectando tanto el volumen de la cosecha como la integridad cualitativa de los vinos y la seguridad del consumidor (2, 3).

        En este contexto, la viticultura se encuentra en una encrucijada tecnológica. Los métodos tradicionales de control, basados en la aplicación intensiva de químicos y el histórico uso del cobre, muestran signos de agotamiento debido a la aparición de resistencias y a la creciente preocupación por la sostenibilidad (1, 2). En este sentido, la nanotecnología agrícola aparece no solo como herramienta correctiva, sino también como un cambio de paradigma que permite intervenir en el viñedo a escala molecular, ofreciendo soluciones de precisión. Recientemente, tuve la fortuna de realizar una colaboración de investigación liderado por la Dra. Ernestina Castro-Longoria y su equipo de trabajo del Centro de Investigación Científica y Educación Superior (CICESE) con la idea de evaluar el uso de la nanotecnología para el control de hongos fitopatógenos de la vid (1, 2). Para descargar el primer artículo pulsa aquí y para descargar el segundo pulsa aquí.



La Fragilidad del Viñedo 

        La vid es un organismo de complejidad fisiológica extraordinaria. Cada fase de su ciclo, desde la brotación en primavera hasta el envero (maduración de la baya), es un proceso regulado por hormonas vegetales (fitohormonas) y factores ambientales que los hongos explotan para su beneficio (4, 5). Los ataques fúngicos no son meras manchas superficiales; son invasiones que comprometen la fotosíntesis, la translocación de azúcares y el equilibrio hídrico de la planta (1, 6).

El Paisaje de los Patógenos en la Vid

        La identificación precisa de los patógenos es el primer paso para un control efectivo. Estudios realizados en regiones como el Valle de Guadalupe en Baja California han identificado tres actores principales que amenazan la salud del viñedo:

  1. Botrytis cinerea (Podredumbre Gris): Este hongo necrotrófico mata activamente las células de la planta para alimentarse. Su ataque es universal, afectando tallos, hojas y, críticamente, los racimos. La infección provoca el rajado de la piel y la formación de un moho grisáceo que destruye la cutícula (2, 7).
  2. Alternaria alternata: Documentada por primera vez en nuestra investigación como causante de daños en hojas y uvas de viñedos mexicanos. Esta especie causa lesiones necróticas marrones en tallos jóvenes y hojas tiernas (1). Al atacar tejidos fotosintéticos, reduce la energía disponible para el llenado de los frutos.
  3. Aspergillus niger: Aunque común en postcosecha, coloniza racimos en campo, provocando podredumbre negra (1). Su peligrosidad radica en la posible producción de micotoxinas, como la ocratoxina A (OTA), que puede persistir en la vinificación y representar un riesgo para la salud humana (8, 9).

        La vulnerabilidad de la cepa se agrava en condiciones de alta humedad (superior al 90%) y temperaturas templadas (17-23 °C), que favorecen la germinación explosiva de las esporas fúngicas (7).


Del Caldo Bordelés a la Crisis de la Química Tradicional

        Durante más de un siglo, el control fúngico se ha apoyado en fungicidas basados en cobre, siendo el caldo bordelés (sulfato de cobre y cal) el producto más famoso (2). Aunque salvó a la viticultura europea en el siglo XIX, su uso continuo ha generado consecuencias ambientales preocupantes.

        El problema fundamental de los tratamientos tradicionales radica en su ineficiencia de escala. Para proteger el cultivo, se aplican habitualmente entre 4 y 8 kg por hectárea de mezclas cúpricas (2). Esta saturación provoca la acumulación de metales pesados en el suelo, alterando la microbiota benéfica y resultando tóxico para las raíces a largo plazo (2). Además, el uso repetitivo ha seleccionado poblaciones de hongos resistentes, como cepas de Botrytis que ya no responden a fungicidas sistémicos modernos (2, 10). Por último, el exceso de cobre en la uva al momento de la vendimia puede inhibir la fermentación alcohólica, afectando negativamente la calidad del vino (2, 3).

Nanotecnología Agrícola: La Ciencia de lo Invisible

        La nanotecnología es el estudio y manipulación de la materia en dimensiones de entre 1 y 100 nanómetros (nm). Un nanómetro es mil millones de veces más pequeño que un metro; para dimensionarlo, el grosor de un cabello humano es de aproximadamente 60,000 nm (2, 11). A este nivel, las propiedades físicas y químicas de los materiales cambian drásticamente.

        La eficacia de los nanomateriales, como las nanopartículas de óxido de cobre (CuONPs), no reside en la cantidad de materia, sino en su relación superficie-volumen. Al fragmentar el cobre en partículas nanométricas, una cantidad ínfima de metal ofrece una superficie de contacto inmensa con los patógenos (2). Esto permite que el cobre actúe de manera dirigida, reduciendo el desperdicio y el impacto ambiental (2, 11).

        Existen dos enfoques principales en la nano-agricultura: los nanofungicidas, donde la partícula es el agente activo, y los nanotransportadores, que son cápsulas que liberan fungicidas tradicionales de manera controlada ante estímulos específicos como cambios de pH (2, 12).

La Revolución de la Nanotecnología Verde

        Un obstáculo histórico para la nanotecnología ha sido su fabricación, que a menudo requiere solventes tóxicos y altas temperaturas (2). Sin embargo, el equipo de investigación liderado por la Dra. Ernestina Castro-Longoria ha perfeccionado la biosíntesis o síntesis verde, utilizando organismos vivos para fabricar estos materiales (1, 2).

El Poder del Hongo Trichoderma

        En lugar de químicos agresivos, se emplea el sobrenadante (líquido resultante del cultivo) de hongos del género Trichoderma (T. asperellum y T. ghanense). Estos microorganismos secretan enzimas reductoras y metabolitos con la capacidad de transformar sales de cobre en nanopartículas sólidas y estables. Este proceso ocurre a temperatura ambiente y utiliza agua como solvente (2).

        Las nanopartículas resultantes (como la formulación Tg2) presentan dimensiones excepcionales de entre 1 y 3 nm (2). Además, quedan recubiertas por una capa orgánica de proteínas del propio hongo, lo que mejora su estabilidad y su afinidad biológica con los patógenos. Los resultados de laboratorio mostraron que la formulación Tg2 logró un 100% de inhibición de Botrytis cinerea a una concentración de solo 160 µg/mL. En comparación, el fungicida comercial NORDOX® 75W, utilizado a la misma concentración, no mostró efectos inhibitorios significativos sobre el crecimiento del hongo (2).




Validación en Campo: Resultados en el Valle de Guadalupe

        La investigación se trasladó al entorno real en viñedos comerciales de la variedad Tempranillo en Ensenada (1). Se evaluaron dos estrategias fundamentales:

  • Tratamiento Preventivo: Aplicaciones cada 15 días desde la inflorescencia hasta la maduración. Las plantas tratadas no mostraron signos de fitotoxicidad y las uvas maduraron con niveles normales de azúcar y color (1).
  • Tratamiento Correctivo: Aplicaciones semanales sobre lesiones activas de Aspergillus niger y Alternaria alternata. El tratamiento detuvo la progresión de la enfermedad y "limpió" la infección de los tejidos (1).

Reducción de Residuos Metálicos

        Un hallazgo crucial para la enología es la concentración de cobre residual en el fruto. Los análisis tras los tratamientos correctivos revelaron que las uvas tratadas con CuONPs contenían 13.3 µg/g de cobre, mientras que las tratadas con el producto comercial NORDOX® 75W presentaron 44.3 µg/g (1, 2). El uso de nanotecnología permite, por tanto, un control eficaz dejando una tercera parte menos de cobre en la uva, lo que asegura que la fermentación posterior no se vea comprometida (1, 2, 10).

Seguridad y Biocompatibilidad

        El uso de nanomateriales en alimentos exige estudios rigurosos de seguridad. Las pruebas realizadas en modelos celulares de piel, riñón y sistema inmune indicaron que la toxicidad de las CuONPs es dependiente de la dosis. El mecanismo principal de acción contra los hongos es la inducción de estrés oxidativo (producción de ROS), el cual es altamente efectivo contra el patógeno pero manejable para las células de la vid, que tienden a aislar el metal en sus vacuolas (depósitos de seguridad celular) para proteger su metabolismo (1, 2, 5).

Hacia la Viticultura 4.0: Sinergia Tecnológica

        La nanotecnología es parte de una revolución digital que transforma el viñedo. La integración de estas partículas con drones y sensores avanzados crea una estrategia de defensa multidimensional (13, 14).

        Mediante cámaras multiespectrales, los drones detectan el estrés de la planta antes de que los síntomas fúngicos sean visibles al ojo humano (13). La inteligencia artificial analiza estos datos y permite localizar los focos de infección con precisión milimétrica (15). De este modo, el viticultor puede aplicar las nanopartículas biosintetizadas solo en las zonas afectadas, reduciendo costos operativos y minimizando el impacto ambiental de manera drástica (1, 13). Si quieres leer más sobre la Inteligencia Artificial y la viticultura pulsa aquí.

Conclusión

        La viticultura del siglo XXI no se basa en el dominio químico de la naturaleza, sino en la comprensión de sus procesos a escala molecular. La investigación desarrollada con la Dra. Ernestina Castro-Longoria demuestra que es posible utilizar la propia biología del viñedo —como los hongos benéficos Trichoderma— para crear protectores potentes y seguros (1, 2). Al reducir la carga de metales pesados y mejorar la precisión del tratamiento, la nanotecnología verde asegura no solo la salud de la vid, sino la pureza y calidad de cada copa de vino que llega a nuestra mesa.

Como citar este artículo:

Cabello-Pasini, A. 2026. Estrategias Avanzadas en la Protección del Viñedo: La Nanotecnología Verde como Frontera en el Control de Patógenos Fúngicos. https://vinospasini.blogspot.com/2026/05/estrategias-avanzadas-en-la-proteccion.html


Literatura Citada

  1. Martínez-Soto, D., Campos-Jiménez, E., Cabello-Pasini, A., Garcia-Marin, L. E., Meza-Villezcas, A., & Castro-Longoria, E. (2025). Evaluation of Fungal Sensitivity to Biosynthesized Copper-Oxide Nanoparticles (CuONPs) in Grapevine Tissues and Fruits. Journal of Fungi, 11(10), 719.
  2. Campos-Jiménez, E., Juarez-Moreno, K., Martínez-Soto, D., Cabello-Pasini, A., & Castro-Longoria, E. (2025). Green Synthesized Copper-Oxide Nanoparticles Exhibit Antifungal Activity Against Botrytis cinerea, the Causal Agent of the Gray Mold Disease. Antibiotics, 14(11), 1099.
  3. Hua, L., Yong, C., Zhanquan, Z., Boqiang, L., Guozheng, Q., & Shiping, T. (2018). Pathogenic mechanisms and control strategies of Botrytis cinerea causing post-harvest decay in fruits and vegetables. Food Quality and Safety, 2(3), 111-119.
  4. Hernández Casado, I. (2025). Un nuevo método basado en la IA y la visión artificial permite detectar el mildiu en el viñedo. Revista de Investigación en Viticultura.
  5. Agrios, G. N. (2005). Plant Pathology (5th ed.). Academic Press.
  6. Gonçalves da Silva, A., Pavan, M. A., Muniz, M. S., Tonin, T. A., & Pelizer, T. (2008). Nutrient availability in the soil and its absorption, transport, and redistribution in vines. Communications in Soil Science and Plant Analysis, 39, 1507-1516.
  7. Agrobiotop. (2025). Botrytis de la vid (Botrytis cinerea): síntomas y factores favorecedores. Guía Técnica de Sanidad Vegetal.
  8. Rangel-Montoya, E. A., & Hernandez-Martinez, R. (2024). Identification and pathogenicity of Aspergillus species associated with vine canker in Mexico. Journal of Plant Pathology, 106, 1311-1324.
  9. Gimferrer Morató, N. (2008). Hongos tóxicos en uvas: el riesgo de la ocratoxina A. Consumer Eroski.
  10. Rupp, S., Weber, R. W. S., Rieger, D., Detzel, P., & Hahn, M. (2017). Spread of Botrytis cinerea strains with multiple fungicide resistance in German horticulture. Frontiers in Microbiology, 7, 228887.
  11. Wikipedia. (2025). Nanopartícula: Definición y conceptos de escala.
  12. Rojas-Aguirre, Yareli, Aguado-Castrejón, Karina, & González-Méndez, Israel. (2016). La nanomedicina y los sistemas de liberación de fármacos: ¿la (r)evolución de la terapia contra el cáncer?. Educación química27(4), 286-291.
  13. Portal Frutícola. (2025, 18 agosto). Sensores y drones: la revolución tecnológica en el campo.
  14. Campus del Vino. (2025). Tecnologías innovadoras en el sector vitivinícola: IA y sensores.
  15. Garde-Cerdán, T., Souza-da Costa, B., Rubio-Bretón, P., & Pérez-Álvarez, E. P. (2021). Nanotechnology: Recent advances in viticulture and enology. Journal of the Science of Food and Agriculture, 101, 6156-6166.
  16. UC Davis Chile. (2021). Consideraciones para la vinificación frente a uva afectada por pudrición gris. Área de Extensión e Innovación.

 

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